Cliente digital, estrategia omnicanal

El cliente ya se encuentra en un entorno omnicanal. Las organizaciones tienen que aplicar estrategias que atiendan a esos nuevos hábitos y tendencias de clientes y consumidores que se encuentran conectados a un entorno digital.

Los objetivos de una estrategia o plan de marketing y comunicación omnicanal van encaminados, en general, a mejorar la satisfacción del cliente.

 

Content marketing: el contenido es el REY

La página con el contenido del producto ha muerto. Nadie le cree a un folleto.

El marketing de contenidos o content marketing es el arte de preparar contenidos valiosos y distribuirlos de forma gratuita con la doble idea de atraer a nuevos posibles clientes (prospectos) y/o de fidelizar a tus clientes actuales y tratar de hacerles comprar nuevos servicios/productos.

Primero dialogar generando contenido de valor

El marketing de contenidos se enmarca en una estrategia de aportar valor antes de pedir nada a cambio (“Givers Get”), y de no interrumpir, como lo suelen hacer los anuncios en TV / radio o las tácticas tradicionales de marketing directo.

El objetivo nº 1 de esta estrategia 100% permisiva es conseguir que los lectores de tu web o de tu blog se transforman en suscriptores a tu lista de correo. Es decir, dejar de tratar con IPs (visitas web) y empezar a charlar con personas (email).

La idea es seguir aportando valor añadido por email de forma periódica con la idea de consolidar tu relación con estos suscriptores, porque ellos son tus futuros clientes.

A menudo este término se confunde con el Inbound Marketing, aunque en este caso el content marketing solo sea una parte de esa disciplina.

El Inbound Marketing implica todas las acciones para atraer clientes a tu negocio, incluyendo más disciplinas tradicionales (publicidad, por ejemplo), mientras que el content marketing solo implica trabajar el contenido.

Design Thinking aplicado a la comunicación

En nuestros proyectos proponemos una estrategia de comunicación institucional basada en el Design Thinking.

El design thinking no es una metodología  mágica, sino un proceso vivo, que se adapta a los cambios y que hace fluir las ideas y esto es muy necesario en los proyectos de Comunicación Corporativa.

Aplicamos el  “pensamiento de diseño”, con foco en el usuario final: en sus necesidades, deseos y prioridades no satisfechas.  Design Thinking ofrece un proceso estructurado para resolver problemas y fomentar la innovación.

Es por ello que involucramos al TARGET seleccionado por la campaña de comunicación desde el principio  y durante todo el proceso.

El proceso de Design Thinking se compone de cinco etapas. No es lineal. Según sus precursores se puede resumir en:

EMPATIZA: El proceso de Design Thinking comienza con una profunda comprensión de las necesidades de los usuarios implicados en la solución que estemos desarrollando, y también de su entorno. Debemos ser capaces de ponernos en la piel de dichas personas para ser capaces de generar soluciones consecuentes con sus realidades.

DEFINE: Durante la etapa de Definición, debemos cribar la información recopilada durante la fase de Empatía y quedarnos con lo que realmente aporta valor y nos lleva al alcance de nuevas perspectivas interesantes. Identificaremos problemas cuyas soluciones serán clave para la obtención de un resultado innovador.

IDEA: La etapa de Ideación tiene como objetivo la generación de un sinfín de opciones. No debemos quedarnos con la primera idea que se nos ocurra. En esta fase, las actividades favorecen el pensamiento expansivo y debemos eliminar los juicios de valor. A veces, las ideas más estrambóticas son las que generan soluciones visionarias.

PROTOTIPA: En la etapa de Prototipado volvemos las ideas realidad. Construir prototipos hace las ideas palpables y nos ayuda a visualizar las posibles soluciones, poniendo de manifiesto elementos que debemos mejorar o refinar antes de llegar al resultado final.

TESTEA: Durante la fase de Testeo, probaremos nuestros prototipos con los usuarios implicados en la solución que estemos desarrollando. Esta fase es crucial, y nos ayudará a identificar mejoras significativas, fallos a resolver, posibles carencias. Durante esta fase evolucionaremos nuestra idea hasta convertirla en la solución que estábamos buscando.

Más información: https://designthinking.es/inicio/index.php